El cierre del Cervantes en Gibraltar es un error

         No hay ninguna duda de que Gibraltar es España, pero el contexto actual es el que es. En ese contexto, la obligación de cualquier político responsable es asegurar las mejores relaciones posibles con la población de Gibraltar. Y ahí el intercambio cultural y el idioma son un elemento fundamental. 
         España tiene que ser consciente de su fortaleza como país. ¿Cómo vamos a renunciar a contar en Gibraltar con una institución española, cada vez más aceptada, querida y utilizada por los Gibraltareños?  ¿qué va a ganar España, el Campo de Gibraltar, Algeciras, prescindiendo de un activo como el Instituto Cervantes?
        Cuanta más gente hable español en Gibraltar, y cuanta más gente lo hable mejor, serán más fuertes nuestros nexos de unión y se generarán nuevas oportunidades de comunicación y de intercambio con la población gibraltareña. Es una forma de acercar más Gibraltar a España, que es lo que todos defendemos. Eso, repito, lo sabe cualquier político con un mínimo de visión estratégica.  
        Pero no se trata sólo de fomentar la comprensión mutua y la presencia de la cultura y la lengua española en Gibraltar. Se trata también de fomentar las oportunidades de todo orden, también en el económico y en el empleo, que para el Campo de Gibraltar y para Algeciras representa su vecindad con la Roca.
        Pienso que no es tiempo de dar pasos atrás en la construcción de unas relaciones fructíferas con la población gibraltareña. Por eso, si los ciudadanos me dan su confianza en las próximas municipales, trabajaré como alcalde para tener la mejor relación, al margen por supuesto de cuestiones de soberanía que en mi partido tenemos claras y de la que es de sobra conocida nuestra posición.
       Hace poco se han cumplido 30 años de la reapertura definitiva de la verja de Gibraltar. Yo creo que la historia nos ha enseñado que construir muros o levantar verjas sólo ha conseguido generar sufrimiento y causar muchas dificultades a la gente de esta tierra. Es tiempo de mirar al futuro y de tender puentes para conseguir que Gibraltar esté aún más cerca y que esa cercanía redunde en el bienestar y el empleo de los ciudadanos del Campo de Gibraltar y de Algeciras. A algunos les encanta envolverse en banderas, yo, que quiero ser alcalde de esta ciudad, prefiero rodearme de la gente, y a nuestra gente le interesa, y mucho, que no demos pasos atrás en la relación con Gibraltar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Otra manera de gobernar

Una ciudad para los jóvenes

Una justicia ágil, accesible y cercana para todos los algecireños